Pelotas en salsa de rabo de ternera

El otro día hice este rabo de ternera en salsa y sobró una cantidad respetable de salsa que no iba a desperdiciar. La salsa sobrante la guardé en un táper y al frigorífico que fue.

Por oro lado, uno de los platos principales de la comida de Navidad fue caldo con pelotas que es un plato de invierno típico de Murcia y, como su propio nombre indica, lleva un sustancioso caldo hecho con gallina, huesos, etc. y unas "pelotas" que es el modo de llamar allí a las albóndigas.

Para preparar las pelotas utilicé, entre otros, varios productos murcianos necesarios, o sea, un blanco y unas longanizas blancas y rojas típicas de la Región. Ya he comentado en otras ocasiones que se trata de unos embutidos con un sabor característico debido la variedad de especias y otros ingredientes como el ajo, el vino, etc. utilizados en su elaboración y son imprescindibles para hacer unas pelotas murcianas comme il faut. Así que a finales de octubre, como ya tenía claro que el caldo iba a caer en Navidad sí o sí, nos fuimos a la playa para, entre otras cosas, hacer acopio de productos que son difíciles de encontrar fuera de Murcia. Y ¿Para qué nos vamos a engañar? También viene bien hacer, de vez en cuando, una escapadita 😉

Ya de vuelta en Madrid, hice las pelotas de la forma que indico más abajo y, con las cantidades utilizadas, salieron 30 albóndigas de buen tamaño. La coloqué separadas entre varios tápers que fueron al congelador hasta que llegara su momento. 

Después de Navidad me siguieron quedando pelotas por lo que, al ver la cantidad de salsa que había sobrado del rabo de ternera, se me ocurrió que podía utilizar unas cuantas y hacerlas con dicha salsa. Ni que decir tiene que han quedado de lo más ricas  😀

Ingredientes

Para las pelotas

250 gramos de magro de cerdo picada
½ kilo de carne de ternera picada
1 blanco murciano
125 gramos de longaniza blanca murciana
125 gramos longaniza roja murciana
250 gramos de tocino fresco
1 par de cucharadas de piñones
3 dientes de ajo
Perejil picado
3 huevos
Pan rallado
Sal y pimienta negra molida

Salsa
La sobrante de este rabo de ternera publicado el 1 de febrero.

Elaboración

Se le pide al carnicero que pique la carne junto con el tocino. Si no, se puede hacer en casa con el robot de cocina que se tenga.
Se pican el blanco, las longanizas y los dientes de ajo. 
En un ensaladera se bate los huevos y se añaden la carne, el tocino, el blanco, las longanizas, los piñones, el ajo y el perejil, se mezcla todo bien, se salpimenta y se va echando, poco a poco, el pan rallado para que la mezcla tome algo de consistencia, pero sin excederse. Se van formando las pelotas. Como eran para la comida de Navidad las puse en sendos tápers que fueron al congelador.
Para utilizarlas en esta receta, se sacan el día antes del congelador al frigorífico. En esta ocasión utilicé ocho pelotas y me quedan otras tantas congeladas 😉
En el momento de cocinarlas se pasan por harina, se fríen en una sartén con el aceite caliente, se sacan a un plato con un papel absorbente y se reservan.
La salsa, al llevar gelatina, tiende a espesarse con el frío por lo que se echa en una cazuela y se pone al fuego bajo hasta que se licúe. Si es necesario se le añade un poco de caldo de pollo y, cuando esté líquida y caliente, se echan las pelotas y se deja cocer todo a fuego moderado unos veinte minutos.
Se emplatan y se sirven. Se pueden acompañar con arroz blanco o patatas fritas.

Albóndigas con salsa de rabo de ternera
Éste es un plato de aprovechamiento a full por lo que lo envío al Proyecto 1+/-100 desperdicio 0 del Blog Thermofan de Marisa. 



Comentarios

  1. Tienes razón, esos embutidos murcianos no los encuentras en otras regiones, pero como últimamente voy en verano no me los traigo, pero da un sabor espectacular a las pelotas. Muy bien aprovechada la salsa de rabo de ternera que siempre suele sobrar, yo lo congelo y aprovecho para cualquier otro plato, pero me has dado una buena idea para la próxima vez. Seguro que te han quedado los platos limpísimos y no es por el detergente que usas, jejeje.
    Besos.

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    1. Hola, Ana: donde yo compro, cuando me los voy a traer a Madrid, les pido que me los envasen al vacío y duran, al menos, un mes. Como tienen mucho peligro, no suelo comprar grandes cantidades, aunque algunas veces sí que compro algo de más para repartir o utilizarlos en algún plato concreto. En estos casos, una vez en casa, los divido en paquetitos más pequeños, los envaso al vacío y, según cuando los vaya a utilizar, los meto en el frigorífico o en el congelador.
      Todavía queda salsa de rabo en dos táper en el congelador 😀
      Besos.

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  2. Buenos días, Gloria.
    En casa también suelo preparar albóndigas y las congelo para ir sacando según me convenga. También congelo la salsa sobrante de carnes estofadas, como carrilleras, que por poco que hagas siempre es más salsa de la necesaria, y luego me saca de apuros en arroces o como en tu caso, con albóndigas, unos filetes, o con patatas, el caso es aprovechar esos fondos que llevan la esencia de lo mejor del guiso.
    Un plato de lujo, con el que seguro habréis disfrutado mucho.
    Besos.

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    1. Buenos días, Concha: tengo que reconocer que estaban riquísimas, pero lo que más me gustó fue el poco trabajo que me dieron 😄 Claro que la trabajera ya me la había pegado con anterioridad.
      Como le he comentado a Ana, todavía me quedan dos pequeños táper de salsa en el congelador. Ya veré en qué los utilizo.
      Besos.

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    2. Pues no desaproveches la ocasión, y saca a la luz lo mejor de tu cocina, porque parece que no, pero estas ideas se agradecen.

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    3. No la desaprovecharé, pero lo que queda de salsa tendrá que esperar, ahora mismo tengo algunos ingredientes más necesitados de salir a la palestra 😄
      Besos.

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  3. Hola Gloria. Eres la reina del flow, te brotan las ideas culinarias estupendamente, te sobra de aquí y lo pones en este otro resto creando una nueva receta más rica aún. Los embutidos murcianos no solo los conozco, sino que cuando era pequeña ayudaba a prepararlos en las matanzas que se hacían en el pueblo. Por sí solos son una ricura, imagino que junto a esos otros ingredientes las pelotas tendrán un sabor único. ¿Y que decir de la salsa? Para mojar y rebañar. Tus platos de aprovechamiento no tienen parangón.
    Un beso.

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    1. Buenos días, Lola: ya imaginaba que conocías estos embutidos murcianos, pero lo que me ha dejado alucinada es lo de que hayas ayudado a prepararlos ¡Qué afortunada! Imagino que lo encontrarías divertido. A mí, de pequeña, me gustaba ayudar a mi madre a hacer albóndigas o rosquillas, pero no es lo mismo 😄. Por casualidad ¿No te acordarás de la receta? No me importaría hacer una intentona a modo de experimento. Si te acuerdas, por favor pásamela.
      Lo de la aprovechar la salsa sobrante fue porque, con lo sabrosa que estaba, daba pena desperdiciarla.
      Besos.

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    2. Por cierto, me extraña que no conozcas el caldo o el cocido con pelotas, es muy típico de Murcia y de las zonas colindantes de Albacete y Alicante.
      Besos.

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  4. La receta de los embutidos la conocían las mujeres mayores, que eran las que dominaban el tema, no creo que hubieran medidas, las ponían a ojo midiendo con el cuenco de la mano, después las probaban y rectificaban ingredientes. Yo lo único que hacía era darle a la máquina de rellenar embutidos.

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    1. Muchas gracias, me esperaba algo así, pero había que intentarlo 😄
      Besos.

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