En el último mes he hecho un par de tortillas que no me han terminado de convencer. Comerlas, nos las hemos comido, pero les faltaba un ¡Qué se yo! La de la semana pasada porque se me chamuscó por un lado y la del mes de febrero porque no me dijo nada y mira que lo intenté, hasta le puse unas lonchas de mi salmón marinado por encima para que se animara, pero nada, ni con esas... era de lo más sosita o esaboría como dirían mis amigas andaluzas.
El caso es que a la tercera va la vencida. No sabía que hacer hoy, pero lo que era evidente es que tenía que terminar con un par de patatas antes de que hubiera que tirarlas, unos pimientos confitados que me sobraron de la guarnición de ayer y el último trozo de guanciale de un pedazo que compré hace unos meses. Si sólo se hubiera tratado de estos dos últimos ingredientes me hubiera decantado por un risotto, pero habiendo patatas estaba claro que tenía que hacer una tortilla.
Ingredientes
2 patatas (200 gramos)
1 puerro (200 gramos)
Media taza de tiras de pimientos riojanos picantes asados y confitados con ajo
Dos medallones pequeños de queso de cabra
5 huevos
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Unas lonchas de guanciale
Elaboración
Se le quita la capa externa al puerro, se corta por la mitad a lo largo y luego en medias lunas.
Se pelan las patatas y se cortan en rodajas finas como a la panadera.
El puerro y las patatas se ponen a confitar en una sartén cubiertos de aceite durante cuarenta minutos a fuego lento. Cuando están blanditas las patatas, se cuelan del aceite y se reservan.
Los pimientos ya estaban confitados, en caso contrario, se pica un diente de ajo, se confita unos minutos, se añaden los pimientos asados en tiras, se salan y se siguen confitado unos 30 minutos a fuego lento, se apaga el fuego, se escurren y se reservan.
El queso de cabra se desmenuza.
El guanciale se corta en tiras y se saltea en una sartén a fuego vivo hasta que esté dorado por todos los lado, se saca de la sartén a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa y se reserva.
Los huevos se cascan, se salan al gusto, se mezclan y se les añade las patatas, el puerro, los pimientos y el queso de cabra, se vuelve a mezclar bien. Se calienta una sartén con un poco de aceite, cuando está caliente se cuaja la tortilla por ambos dos lados al gusto y, una vez cuajada, se sirve en un plato cubierta por las tiritas de guanciale.


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Hola, querida Gloria. Ha sido leer "tortilla" y y sabía que habías alegrado mi blog y por supuesto, a mí. No veas el doblete que te has marcado. Concha hará palmas.
ResponderEliminarYa quisiera yo probar esos pimientos que tienen que estar bien buenos.
Me cortas un trocito, sin abusar ...
Besos y gracias. 😘
Rica tiene que estar solo hay que leer los ingredientes para empezar a salivar.
ResponderEliminarDe todos modos esa tortilla que hiciste el mes pasado y dices que era sosa, igual a otra persona le encanta que para gustos los colores y si a todos nos gustara lo mismo sería aburrido.
Besos.
Hola Gloria. Las otras dos tortillas te habrán quedado sositas pero lo que es esta, sabor le sobra y del bueno, punto dulce contrarrestado con salado y tostado, para mi de lo mejor. El club y el aprovechamiento están de enhorabuena, ambos han quedado bien servidos con una misma receta porque en la variedad está el gusto y una tortilla vale para un roto y un descosido. Y encima está bien rica, no hay quien pueda dar más.
ResponderEliminarBss
Hola Gloria.menuda tortilla rica 😋 yo no creo que haya ninguna tortilla sosa🤫,solamente un poco escasa de ingredientes 🤭 es que a mi sinceramente me gustan todas.🤦♀️con este doblete los has bordao 👌🏻
ResponderEliminarBesinos