Mientras esperaba mi turno para comprar las mollejas de la receta anterior, iba examinando todo el expositor del puesto de la casquería, haciendo un gran esfuerzo para no caer en la tentación de añadir al pedido unos callos, unas patitas de cordero o unos filetes de hígado, no quería darle más alas al colesterol, e iba saliendo airosa hasta que me fijé en una bandeja con un rabo de ternera. Ahí ya sucumbí, así que me llevé las mollejitas y el rabo y salí por la puerta grande del Mercado de Maravillas más feliz que una perdiz. Y, cosa rara en mí, tenía claro en que iba a utilizar el rabo 😄
Antes de empezar a contar como lo hice, quiero advertir que esta receta, sin ser difícil, es bastante laboriosa y lleva su tiempo, lo bueno que tiene es que se puede hacer con antelación. En este caso concreto guisé el rabo de ternera e hice la salsa de tomate un día y, al siguiente, la bechamel, el montaje y el horneado.
No es algo que vaya a repetir con frecuencia, al menos no hasta que se me olvide la trabajera que me ha dado 😄
Tengo que confesar que las láminas de lasaña eran del cuaternario y tenía dos envases empezados, uno de lasaña al huevo y otro de esas láminas onduladitas. Como lo que quedaba de cada uno era insuficiente para montar una lasaña, utilicé los dos tipos distintos de láminas y ni tan mal.
Esta lasaña de rabo de ternera ha quedado espectacular.
Ingredientes (4 personas)
1 rabo de ternera de 1,480 gramos
1 zanahoria
3 tallos de cebolletas
1 rama de apio
2 dientes de ajo
2 cucharadas de tomate concentrado
1 hoja de laurel
1 vaso de vino tinto
1/2 vaso de brandy
Sal
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
Harina
Un trocito de mantequilla
Láminas de lasaña (las necesarias para hacer tres capas)
Queso Grana Padano
Para la salsa de tomate
1 lata de 800 gramos de tomate triturado
1 rama de apio
1/2 cebolla
1 diente de ajo
1 cucharadita de orégano
Sal
30 gramos de aceite de oliva virgen extra
Para la salsa bechamel
30 gramos de mantequilla
30 gramos de harina
300 gramos de leche
Sal
Nuez moscada
Elaboración
El rabo
Los trozos de rabo se salan y enharinan. En una sartén con el fondo cubierto de aceite se van dorando por todos los lados, se sacan y se reservan.
La zanahoria se pela y se corta al gusto (en rodajas o en brunoise).
Los tallos de cebolleta se cortan en rodajitas.
La cebolla se corta en brunoise y los dientes de ajo se pican.
El apio se lava y se corta en trocitos.
Se cubre el fondo de la olla rápida con aceite, se pone a fuego suave y se echan los tallos de cebolleta para que se vayan pochando, cuando están blandos se agrega el ajo picado y se rehogan 2 o 3 minutos, se incorporan la zanahoria, el apio, el concentrado de tomate y las hoja de laurel, se salpimenta al gusto y se continúa rehogando unos minutos más y se añaden los trazos de rabo, el vino tinto, el brandy y se cubren con agua. Se cierra la olla rápida, se pone a fuego fuerte y cuando han subido los dos anillos, se baja el fuego a moderado y se mantiene la cocción durante 45 minutos. Transcurrido este tiempo, se deja despresurizar y que se atempere. Cuando está a una temperatura manejable, se saca el rabo de toro, se deshuesa, se deshilacha la carne y se le quita, en la medida de lo posible, la grasa y el tejido conectivo y se reserva.
La salsa de tomate
La cebolla se corta en brunoise, el diente de ajo se pica.
El apio se lava y se corta en cuadraditos.
En el vaso de la Thermomix se echa el aceite, se programa 6 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.
Se añaden la cebolla, el ajo y el apio, se programa 6 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.
Se incorpora el tomate triturado, la sal, el orégano y se programa 30 minutos, 100º, velocidad 1. Se espera a que baje la temperatura y se tritura 1 minuto a velocidad progresiva de 5 a 10. Se echa en un recipiente y al frigorífico hasta su utilización.
La salsa bechamel
Normalmente, hago la bechamel de la forma tradicional, pero ya estaba un poco harta de tantos pasos y tiré de la Thermomix.
Se echa la mantequilla en el vaso de la Thermomix se programan 2 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.
Se añade la harina y se programan 2 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.
Por último se incorpora la leche, la sal y la nuez moscada, programando 10 minutos, temperatura Varoma, velocidad 4. Se reserva.
La láminas de lasaña
Para que se ablanden un poco, se echan en un recipiente con agua caliente siguiendo las instrucciones del envase. En esta ocasión las tuve 20 minutos, removiéndolas un poco para que no pegaran entre ellas. Luego se escurren y se colocan un paño de cocina para quitarles el exceso de humedad y se reservan.
Últimos pasos
El horno se precalienta a 180º, mientras tanto se pone a calentar una sartén con el fondo cubierto de aceite (poco), se echa la carne y se rehoga unos minutos, se añade la salsa de tomate, poco a poco, hasta que ligue con la carne, la mezcla debe quedar jugosa, pero no caldosa.
Ponemos el trocito de mantequilla en un cuenco y se mete en el microondas medio minuto a mitad de potencia para que se derrita. Con una brocha de cocina se untan el fondo y los lados de una fuente para horno.
Se coloca la primera capa de láminas de lasaña, se cubre con la mitad de la carne con tomate, se coloca una nueva capa de láminas de lasaña y se cubre con la otra mitad de la carne. Se coloca una tercera capa de láminas de lasaña, se echa la bechamel y encima una capa de queso Grana Padano rallado. La fuente se introduce en el horno durante 10 minutos y luego se pone el grill a máxima potencia durante 5 minutos.
Se apaga el horno, se saca la fuente con la lasaña y se sirve.
Y como he aprovechado las láminas de lasaña prehistóricas y los tallos de cebolleta la envío al Proyecto 1+/-100 desperdicio 0 del Blog Thermofan de Marisa.


Se ha de reconocer que trabajoso es, pero en cuanto pegas el primer bocado se te olvida el tiempo empleado porque es una carne tan rica que en forma de lasaña ha de ser una pasada de buena. Guárdame un poquito para la hora de comer. Ah en croquetas también queda muy bien. Es que somos de buen comer, eso está claro, no?
ResponderEliminarBesos.
Pues sí, Ana: estaba deliciosa y lo bueno es que daba para cuatro raciones, así que hoy repetimos sin más trabajo que poner el microondas. Si te viene bien tienes un cubierto a la hora de comer.
EliminarLo de las croquetas, también lo pensé, pero eso ya lo dejo para otra ocasión.
Besos.
Hola, Gloria. Acabo de desayunar y me entrado más hambre.
ResponderEliminarMe encanta cómo describes todo el proceso, desde que ves el rabo de ternera hasta que lo pones en el plato. Menos mal que en ese mercado sí que encuentras cosas ricas.
Me llevo mi ración para disfrutarla, tiene que estar muy rica. ¡Ah! no dudes en utilizar más la maquinita, al final, te ahorra tiempo y ensucias menos. En esta lasaña lo has demostrado.
Besos y muchas gracias por volver a estar en el proyecto. Feliz día.😜
Hola, Marisa: el Mercado de Maravillas es un peligro público, debería estar prohibido, es entrar y te entra un ansia loca por llevarte todo a casa. Menos mal que no voy en coche, así que sólo puedo cargar con una cantidad muy limitada de productos 😄
EliminarDe la lasaña quedan dos raciones, así que tú misma 😃
La THX en casa no descansa mucho, sin embargo la bechamel me gusta hacerla a mano, me gusta más como queda, pero como era para cobertura y gratinar, decidí tirar por lo más cómodo.
Gracias a ti y besos.
Hola Gloria. De vez en cuando hay que hacer estas recetas que aunque laboriosas, merecen la pena y no solo por lo ricas que son, también porque a las blogueras cocineras sencillas y rápidas como yo, nos gusta meternos entre cacharros, relajarnos entre sofritos y salsas, la mise en place que diría Concha y ratificar nuestras destrezas gastronómicas, que las tenemos. Esta lasaña demuestra tu buen hacer en la cocina, has seguido todos los pasos desde la compra del rabo hasta la terminación de la lasaña (a más de una nos encantaría probarla) hasta conseguir una delicia de plato. Eso es maestría culinaria y no hay más que hablar ¡ea!
ResponderEliminarBss
Muchas gracias, Lola: muchas gracias, aunque no es para tanto y no es por quitarme mérito, si no porque la lasaña es un plato relativamente fácil. No tiene ninguna ciencia hacer una salsa de tomate, una bechamel o un rabo de ternera, sobre todo si la Thermomix hace los dos primeros y la olla rápida, el rabo de toro. Me he limitado a picar las verduras, hacer el sofrito, deshuesar y desmenuzar el rabo (la labor más engorrosa de todas, con diferencia) y montar la lasaña. Lo que sí es cierto es que el plato ha quedado espectacular y, en parte, gracias a la salsa de tomate pues, como tenía un manojo de apio, se me ocurrió ponerle un tallo y le ha dado un sabor estupendo que ha enriquecido al relleno de la lasaña.
EliminarBesos.
No importa el trabajo!......importa lo sabroso!!.....aunque no soy de este tipo de carnes, el proceso ya me indica que ha de estar para chuparse los dedos y los bigotes!!!.........Abrazotes, Marcela
ResponderEliminarBueno, Marcela. Sí que valió la pena porque estaba riquísima, pero me llevó lo suyo. Y es que me lío sola 😄
EliminarBesos.