Después de un verano intenso, empiezo a volver a la rutina postvacacional ¡Qué ya hacía falta! Sin embargo, no entraba en mis previsiones la de retomar el blog pues, desde que he vuelto a casa, estoy haciendo comidas de subsistencia del tipo "aquí te pillo, aquí te mato" que no dan ni para 4 líneas porque ya me diréis ¿Qué ciencia tiene un tomate partío con sardinas o unos huevos fritos con morcilla? Ricos están muy ricos, pero son de primero de infantil de cocina.
No obstante, ayer hice un plato de pasta y al costillo le gustó bastante y eso que, al principio, lo miro con bastante reticencia y ha sido su aprobación lo que me ha animado a publicarlo.
La receta de hoy tiene dos partes: la crema de endivias y la pasta con calabacín.
La idea de esta última me la dio Cristina de "A vueltas con los pucheros" con su receta de Lazos con gambas y calabacín, me gustó y me ha servido de inspiración.
Por el contrario, la crema de endivias es de cosecha propia pues al vaciar el frigorífico de la playa, me encontré con una colección de restos varios (verduras, frutas y otros productos) de los que no tenia ni idea de su existencia pues no los había comprado yo. Como no me gusta tirar comida, los metí en una bolsa y me los traje para Madrid. Y, una vez aquí, me ha tocado elucubrar en que emplearlos y, dado que las verduras predominaban en este popurri alimenticio, la elección estaba bastante clara y las aproveché para hacer una crema que nos sirvió de primer plato el otro día y, al salir bastante cantidad, metí la sobrante en un táper y al frigorífico. Y, finalmente, la he utilizado con la pasta y el calabacín. Se puede decir que las verduras playeras han servido para un doble aprovechamiento 😄
Ingredientes (2 personas)
200 gramos de nidos de pasta
1 calabacín mediano
Una punta de jamón serrano
2 dientes de ajo sin pelar
2 guindillas de cayena
Pimienta negra molida
Sal
Aceite de oliva
Queso parmigiano reggiano rallado al gusto
Crema de endivias
140 gramos de endivias
65 gramos de cebolleta
1 nabo pequeño (40 gramos)
1 pera (55 gramos una vez pelada y sin pepitas)
2 corazones de lechuga (55 gramos)
1 trozo de pepino (65 gramos)
200 gramos de agua
160 gramos de nata líquida
Pimienta negra molida y sal
1 cucharadita de curry amarillo en polvo
1 cucharadita de jengibre en polvo
Aceite de oliva virgen extra
Elaboración
El calabacín se lava y se corta en rodajas con la piel.
La punta de jamón se corta en lonchas finas y luego en cuadraditos.
En una sartén con el fondo cubierto de aceite se ponen los dientes de ajo y las cayenas a fuego suave hasta que se doren, se sacan y se desechan.
Las rodajas de calabacín se salpimentan y se saltean en la sartén con el aceite aromatizado hasta que estén blanditas. Se colocan en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
En la misma sartén se saltean los trocitos de jamón serrano, sólo uno o dos minutos para que no se salen en exceso, se incorporan las rodajas de calabacín y se mezclan bien. Se apaga el fuego y se reserva.
La crema de endivias
Las endivias, la cebolleta los corazones de lechuga se cortan en juliana.
El nabo y la pera se pelan con el pelador de verduras. El nabo se parte en rodajas La pera se parte por la mitad y se le quita el tallo central y las pepitas. Se corta en cuadrados.
En el vaso de la Thermomix se pone el aceite, se programa 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Se añade la cebolleta y se programa 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Se incorporan el resto de las verduras, la pimienta, la sal, el curry, el jengibre y el agua. Se programa 20 minutos, temperatura 100º y velocidad 1. Finalizado este tiempo se añade la nata líquida, programando 10 minutos, a 90º de temperatura y velocidad 4. Finalizado este tiempo se deja enfriar el vaso. Antes de servir se tritura durante 1 o 2 minutos a velocidad progresiva de 5 a 10.
La pasta y montaje
En una olla se pone a hervir agua abundante con sal, cuando llega el punto de ebullición se echa la pasta y cuando vuelve a hervir se cuece a fuego vivo y sin tapa durante el tiempo que indique el fabricante (en este caso fueron 8 minutos), se escurre la pasta.
La crema de endivias se pone en un cuenco apto para el microondas y se calienta en este aparato a 450 Watios uno o dos minutos o hasta que se temple (que no llegue a hervir).
Se echa la pasta a la sartén donde estaban el calabacín y el jamón, se mezcla bien y se le va añadiendo la crema de endivias hasta que consiga la cremosidad deseada. Se sirve acompañada de un cuenco con el queso parmigiano reggiano rallado para que cada uno se sirva al gusto.


Buenos días, Gloria.
ResponderEliminarHay que ver lo que da de sí un buen fondo de frigorífico, especialmente si tienes que vaciarlo para dejarlo en modo Off hasta la próxima.
A mí también me pasa, aunque en el de casa, porque vas comprando cosas, y por muy controlado que lo quieras tener, al final siempre aparece algo que no teníamos presente de que estaba ahí.
Creo que las que nos dedicamos a cocinar a diario, tenemos bastantes recursos de este tipo que hoy nos muestras, y haces bien, no te ibas a quedar para ti, algo que sin duda merece la pena hacerlo incluso sin necesidad de esperar a tener restos que aprovechar —yo me lo comería con gusto, ya te digo, jajaja....— y, es que tirar por tirar tampoco es lo recomendable, siempre que podemos darle una vuelta de tuerca para disfrutar de una comida deliciosa.
Besos.
Hola, Concha: el frigo de casa lo tengo más controlado que el de la playa, pues en Madrid la que decide lo que se compra soy yo, mientras que en la playa todo quisqui compraba lo que le venía en gana y no siempre me enteraba, así se fueron generando restos de esto y de lo otro de los que sólo me percaté cuando me tocó recoger la casa 😄, pero bueno no hay mal que por bien no venga, me han servido para dos platos distintos 😀
EliminarBesos.