Ya he comentado en alguna ocasión que cuando compro paletillas de lechal, en mi carnicería tienen la costumbre (no sé si mala o buena) de venderlas con un trozo de cuello; para prepararlas al horno, les quitó ese trozo, lo envaso al vacío, lo congelo y cuando tengo unos cuantos, los descongelo y los preparo guisados. Y esto es lo que hice el hice el otro día, ya tenía unos cuantos y me apetecía hacer una menestra de cordero parecida a la que ya tengo publicada en el año pum. Para ello recurrí a unos tarros de alcachofas y guisantes (ya sé que estamos en temporada de alcachofas, pero necesito ir gastando el arsenal de hortalizas en conserva que tengo en la despensa) y sólo utilice la mitad de cada uno. Desde el principio tuve claro que los restos iban a terminar en una crema ¡Es marca de la casa! 😄 De modo que, en una misma semana, he pasado de un salmorejo fresquito a una rica y calentita crema.
Ingredientes
160 gramos de puerro
50 gramos de cebolleta
120 gramos de alcachofas en conserva natural
90 gramos de guisantes en conserva natural
20 gramos de AOVE
200 gramos de agua
Sal y pimienta negra molida
Media cucharadita de romero y otra media de albahaca (se puede sustituir por tomillo, orégano u otras hierbas de vuestra preferencia)
Pipas de calabaza para adornar
Elaboración
La cebolleta y el puerro se cortan en rodajas (no hace falta que sean muy finas porque luego se va a triturar).
Se pone el aceite en el vaso de la Thermomix y se programa 5 minutos, a temperatura Varoma y velocidad 1. Luego, se añaden la cebolleta y el puerro programando 5 minutos, a temperatura 100º y velocidad 1. A continuación se incorporan las alcachofas y los guisantes escurridos, las hierbas, la sal y la pimienta, programar 20 minutos, a 100º y velocidad 1. Al finalizar el tiempo, dejar enfriar hasta unos 60º y triturar. Probar y rectificar de sal si fuera necesario.Se sirve con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas pipas de calabaza.


¡Hola, Gloria! A partir de ahora, el desconcierto con la temperatura es lo que nos espera: por aquí, en cuestión de horas, vamos a pasar de catorce a veintidós grados.
ResponderEliminarHas aprovechado muy bien los excedentes para crear una segunda propuesta; en esta ocasión, una maravillosa crema caliente. 😋😋 Me salvo porque lleva pipas de calabaza por encima.😂
Feliz finde. Besos.
Hola, otra vez, Emma: ¿Te puedes creer que el añadirle tropezones a las cremas te lo debo a ti? Pues créetelo, tu insistencia me ha convencido 😄 Ahora, me toca variar el repertorio 😄
EliminarBesos.
Hola Gloria. Es ver una crema de verduras y tirarme de cabeza a por ella. También he visto esa menestra de cordero que no conocía, la carne de cuello es la preferida de mi madre para hacer un guisadito. De alcachofas y guisantes no recuerdo haber comido una crema, la verdad es que son muchas las que preparo con variedad de combinaciones y no todas por buenas que estén se quedan en el menú habitual, esta tiene muy buen aspecto, o sea, que la mitad de mi visto bueno lo tiene. Ahora tocaría probarla, a ver cuándo puede ser.
ResponderEliminarBss
Hola, Lola: otra cosa que tenemos en común, que nos encantan las cremas y, si te fijas, ésta no lleva nata 😄. Estoy intentando evitarla si no es imprescindible.
EliminarEsa menestra de cordero la hacía mi madre y yo la incorporé a mi recetario particular en cuanto me casé porque es un plato que me encanta. Antes sólo la hacía con las partes "nobles" del cordero, pero desde que descubrí el cuello, lo aprovecho en este menester, es muy tierno y sabroso. El otro día hice fotos, pero al final no publiqué la receta para no repetirme.
Besos y feliz finde.
Hola, Gloria.
ResponderEliminarQue no tema nadie, pues aunque en el Sur, las temperaturas al mediodía rondan los veintitantos, solo es eso, rozando y muy centrado el día, ayer sin ir mas lejos, fuimos mi ‘santo’ y yo a ver una exposición en el Museo de Bellas Artes y no veas el calor, pero cuando salimos, ¡Ayomá! Cómo echaba de menos mis guantes y mi bufanda, siendo una intrépida, salí con una fina camisa de primavera, menos mal que le hice caso a mi santo y me llevé una chaqueta en la mano, porque cuando llegué a casa, tenía el frío metido en el cuerpo, y gracias a que había una deliciosa y reconfortante crema de calabaza preparada en mi cocina, solo tuve que calentar un par de cuencos, y tan contenta, jajajaja...
Tu crema me ha encantado, incluso con las conservas, siendo yo defensora de las alcachofas en conserva, según que uso, apuesto por ellas ya que conseguir que las alcachofas frescas queden tiernas, sin fibra y blanquitas, solo es posible si quitamos tantas hojas y cortamos tanto, que al final no te comes ni un diez por ciento de lo que has pagado, así que, ¡Vivan las conservas! Que nos alegran mas de un día el menú.
Anotada ("Anotop At"..., ¡Uy, perdón! No sé que tengo en la cabeza, jajaja...) queda tu receta, porque me ha encantado.
Besos y buen finde.
Muchas gracias, Concha: viniendo de ti, es todo un cumplido el que te haya gustado mi receta.
EliminarLo peor de estos días es que, a través de la ventana, ves un sol espléndido y te confías; una vez en la calle te das cuenta de que era un espejismo, y lo que viene es un viento frío que corta el aliento. Y eso que la bufanda y el abrigo no me los quito hasta el cuarenta de mayo o, incluso, más allá 😄
Las alcachofas me encantan, pero te doy la razón tienen mucho desperdicio y no siempre son de buena calidad. Las conservas que he utilizado las compro en La Rioja y son excelentes. Me cuestan lo mismo que si hubiera comprado una docena de alcachofas frescas, entran más y me ahorro el trabajo de limpiarlas y cocinarlas. Y, además, siempre tengo un remanente, aunque esto no implica que vaya a dejar de comprar las otras.
Besos y feliz finde.