La semana pasada me vine arriba en la frutería y al volver a casa, a la hora de meter las verduras en el frigorífico, fue cuando me di cuenta de que me había pasado siete pueblos, hasta tal punto que llevamos tres días comiendo ensaladas de lo más diversas. Para haceros una idea, podéis echar un vistazo a las dos entradas anteriores... y ya me estaba cansando de tanto verde sin procesar, de modo que decidí cambiar de tercio e hice una batida por el frigo, encontrando varios restos: media manzana, un cuarto de repollo, las hojas menos vistosas de unos cogollos de lechuga, cuatro tallos de alcachofa, una cebolleta dulce un poco pocha y un poco de rúcula que ya había dejado atrás su mejor momento. Con todo esto, el primer plato ya estaba solucionado, haría una crema.
Esta crema está hecha, exclusivamente, con vegetales por lo que es apta para las personas veganas.
Ingredientes (2 personas)
250 gramos de repollo
120 gramos de hojas de cogollos de lechuga
40 gramos de cebolleta dulce
15 gramos de rúcula
15 gramos de tallos de alcachofa
Media manzana Pink Lady (65 gramos)
280 gramos de caldo de verduras (concretamente de alcachofas)
1 cucharadita de harissa
Pimentón de la Vera agridulce
Pipas de calabaza
Sal
40 gramos de aceite de oliva virgen extra
Elaboración
En el vaso de la Thermomix se echa el aceite, se programa 6 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.
La cebolleta con su verde (era pequeña) se corta en rodajas, se añade al vaso, se programa 5 minutos, 100º a velocidad 1.
Se corta el repollo y las hojas de lechuga en trozos, se echan en la Thermomix, se programa 5 minutos, 100º a velocidad 1.
La manzana se corta en trozos y se pelan los tallos de alcachofa.
En el vaso de la Thermomix se introducen los trozos de manzana, los tallos de alcachofa, sal al gusto, la cucharadita de harissa y el caldo y se programa 20 minutos, 100º y velocidad . Cuando termina se deja atemperar y luego se tritura a velocidad progresiva de 5 a 10 durante uno o dos minutos.
Se sirve en cuencos, se espolvorea con un poco de pimentón de la Vera agridulce (o dulce o picante al gusto), un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas pipas de calabaza.
No ha necesitado nata ni leche evaporada ni leche de coco para quedar riquísima y con el puntito picante de la harissa.
Y al ser una receta de aprovechamiento la envío al Proyecto 1+/-100 desperdicio 0 del Blog Thermofan de Marisa.

Las mejores recetas, las de aprovechamiento sin duda, así nos lo demuestras. Una combinación que no he probado, pero tampoco me cuesta imaginarme su rico sabor.
ResponderEliminarCremas, arroces y croquetas sirven para vaciar la nevera, solo hay que darle a la imaginación.
Besos.
Buenos días, Ana: el caso es que si me rondaba la idea de hacer un arroz, pero eran tantos y tan variados los restos que me resultó más práctico hacer una crema que, además, ni siquiera la hago yo, la hace la Thermomix 😄
EliminarBesos.
Buenos días. Te entiendo perfectamente, cuando voy al mercado o me encuentro con vegetales atrayentes, me vuelvo loca comprando y luego hay que gastarlos. Una crema de verduras siempre es una buena solución y una forma de experimentar en la cocina. Has sido valiente y combinado verduras que normalmente no se cocinan como la rúcula y la lechuga, yo también lo he hecho alguna vez y me pregunto porqué no las aprovecho más de esta forma. Si os gustó, estupendo, ya sabes que es una provechosa opción en estos días de frío.
ResponderEliminarUn beso.
Buenos días, Lola: y eso que me reprimí porque tuve la tentación de comprar más cosas, todo lo que veía, me gustaba. Eso sí, no me suelo fijar en los precios, pero como tenía tiempo, esa vez sí que lo hice y me quedé escandalizada. Lo único que me pareció bien de precio fueron las alcachofas y me traje cuatro, todavía no he decidido como prepararlas.
EliminarLo de usar lechuga, lo he hecho otras veces, incluso en la menestra y queda bien. Es una forma de aprovechar las hojas menos lucidas.
Y ya te digo que estaba buenísima y con la densidad justa por lo que no hizo falta que le añadiera nata o crema.
Besos.
Buenos días, Gloria.
ResponderEliminarEstas cremas que tan bien sientan, son todo un acierto, le pongas lo que le pongas, la única pega que yo le encuentro, por decirlo de alguna manera, es que luego queremos repetirla y difícilmente conseguimos que sea exacta, eso sí, seguro que el resultado nos vuelve a sorprender y queremos volver a hacerlo. Gracias a este tipo de experimentos, hoy conocemos muchos clásicos, así que haces bien, compartiéndola, ya que ahora podemos realizarla nosotros, partiendo desde cero.
Creo que desde que llegaron a nuestras cocinas los procesadores y herramientas, como el Thermomix, las cremas han evolucionado hasta el punto de crear algunas realmente interesantes, como en este caso, es la tuya.
Besos.
Buenos días, Concha: tienes razón, este tipo de recetas son difícilmente reproducibles al ser el resultado de lo que sobra de esto y de lo que sobra de lo aquello. Por eso me gusta dar las cantidades exactas por si algún día suena la flauta y me vuelvo a encontrar con los mismos ingredientes y me da por repetir las cremas que más nos han gustado. Claro que esto no sólo ocurre con recetas inventadas, me pasa mucho con el gazpacho y el salmorejo, dos platos consolidados y que intento reproducir cada vez que puedo y no hay manera de que me salgan dos gazpachos o dos salmorejos iguales. Ricos, sí, pero no perfectos.
EliminarDe todas formas, en este caso concreto si vuelvo a hacer una crema con repollo, cebolleta, manzana y la harissa, incluso prescindiendo de los otros ingredientes, creo que saldría muy parecida a la de hoy.
Besos.